Personalmente dejeme decirle
que yo me encuentro en un estado de indulto, o mejor dicho, de autoindulto, puesto que pese a ser una mas de estas del rebaño, cuando fue el momento que consideré autonómicamente y estatutariamente oportuno, me salí del que supongo por su manera de berrear, el rebaño y pase a sentarme tras la barrera para seguir disfrutando del espectaculo.
Y dejeme decirle que sufro por mis compañeras lanudas, ya que en momentos de apuro, como en mis dificiles partos en llgt o
derm, me apoyaron y ayudaron, en lugar de insultarme y tratarme como a un miserable rumiante de baja estopa.
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